La discapacidad más grande

Jueves, 4 Diciembre 2008 por conotramirada

Hoy, tres de diciembre, se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. La celebración anual de los ‘días de’ tiene por objeto sensibilizar a la opinión pública sobre las cuestiones relacionadas con la discapacidad y movilizar el apoyo a la dignidad, los derechos y el bienestar de las personas con necesidades especiales para el desempeño de su vida cotidiana.

También se propone promover la toma de conciencia sobre las ganancias que se derivarían de la integración de las personas con discapacidad en todos los aspectos de la vida política, social, laboral, económica y cultural. ¿Es acaso equilibrada una sociedad que prescinde del catorce por ciento del potencial de sus ciudadanos?

Hoy día, en pleno siglo XXI, sigue siendo muy duro ser discapacitado, aún mucho más ser mujer con discapacidad. Sólo el quince por ciento de las mujeres discapacitadas trabajan. En estos casos, a las limitaciones funcionales hay que sumarles la falta de autonomía económica. Como consecuencia, la mujer discapacitada es cuatro veces más vulnerable a la violencia de género por su propia disfunción; pero además hay que sumar el número de mujeres maltratadas que ineludiblemente pasan a engrosar las cifras de las personas con discapacidad como consecuencia de las agresiones.

No somos inocentes. En todo ello juegan un papel esencial los prejuicios que la sociedad, es decir, todos nosotros/as, tenemos interiorizados. Basta decir la palabra ‘discapacitado’ y ya miramos con lente de aumento los comportamientos y las capacidades. Por eso y, como mujer, como discapacitada, como socialista, lucharé mientras tenga vida contra todo tipo de estereotipos. Todos tenemos el deber de poner de manifiesto cualquier tipo de discriminación allá donde la encontremos, aunque sea difícil, aunque duela, porque permitir la discriminación nos hace cómplices.

Es injusto y cruel que una parte de la sociedad tenga que esforzarse muchísimo más para alcanzar los niveles de aceptación que se consideran ‘normales’. Y yo me pregunto: ¿Quién determina la normalidad? ¿Quién está en posesión del estándar de comportamiento y capacidades? Porque conozco (sospecho que el lector también) a muchas ‘personas normales’ que son inhábiles en su trabajo o en su vida cotidiana. Y es que nos olvidamos de lo más importante: la dignidad del ser humano, que está por encima de todo; y la riqueza de la diversidad, que es la otra cara inseparable de la igualdad. Nos olvidamos que la vida es más rica, más interesante y menos aburrida con el estímulo de la diversidad. Porque es cierto que no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni más sordo que el que no escucha, ni más paralizado que quien se atiene a la mediocridad como expresión de los clichés y prejuicios que asumimos como verdades inmutables.

Existen discapacidades visibles, evidentes, pero son muchas las personas que se consideran dentro de la norma y que, sin embargo, adolecen de limitaciones emocionales, afectivas y la peor de todas las discapacidades, la discapacidad más grande que puede padecer un ser humano: la falta del sentido común.

Publicado en Ideal el 3/12/2008

Las semillas de la violencia

Martes, 25 Noviembre 2008 por conotramirada

EL hogar es el ámbito más privado y próximo que tiene el ser humano. A lo largo de la historia, las mujeres y los niños han sido las víctimas más frecuentes de la violencia, generalmente por parte del hombre.

La agresividad no es instintiva, se adquiere y aprende. Las semillas de la violencia se siembran en los primeros años de la vida, se cultivan y desarrollan durante la infancia y comienzan a dar sus frutos más dañinos en la adolescencia. Sus raíces se alimentan y crecen estimuladas por los ingredientes del medio, hasta convertirse en una parte inseparable del carácter adulto. Indudablemente, adquirimos rasgos genéticos influyentes en nuestro carácter, pero los complejísimos comportamientos, desde el sadismo al altruismo, son el producto de un largo proceso de socialización transmitido por nuestro entorno y la cultura en su sentido más amplio. La agresión se produce, sobre todo, en situaciones de cautiverio, cuando la víctima incapaz de escapar de su verdugo es dominada por fuerzas físicas o psicológicas superiores.

Esta condición se da con frecuencia dentro del recinto de la familia. De hecho, los seres humanos tenemos una alta probabilidad de ser torturados física y emocionalmente en la esfera del hogar, por esa persona que supuestamente más nos quiere.

En el seno familiar, que debe ser el recinto más cálido y cercano, mujeres y niños son víctimas tradicionales de las agresiones más despiadadas. Su menor fortaleza física les hace objeto de explotación y abuso. A lo largo de los siglos, muchos principios culturales han impuesto la subyugación casi absoluta de la mujer al hombre y de los pequeños a sus mayores. A todo ello, hay que añadir factores emocionales, donde existen dos situaciones que evidencian de forma sorprendente cómo amor y odio se entrelazan en el corazón humano. Son los celos y la ruptura de la relación de pareja. Nuestra cultura está impregnada de la agresividad que inunda los cuentos infantiles, incluyendo la violencia más terrorífica.

La crueldad como espectáculo no ha desaparecido, a pesar del progreso. Así, aunque estamos en el tercer milenio, no nos encontramos psicológicamente muy lejos de los patricios romanos o de las multitudes entusiasmadas que asistían a las torturas y ejecuciones públicas. El sustituto moderno del circo o del patíbulo son las escenas del cine y la televisión que muestran toda la gama de violencia posible. Vivimos en una cultura de fascinación por lo violento. La agresión ha sido justificada con todo tipo de razonamientos biológicos, psicológicos, sociales, económicos, culturales, filosóficos, militares, religiosos , hasta una hipoglucemia puede justificarla.

El ser humano es la criatura más cruel que hay sobre la tierra, pero también es el ser con la mayor capacidad de altruismo, empatía y entrega a los demás. Todos nacemos con el potencial para ser violentos, pero también nacemos con la capacidad para la compasión, la generosidad, la abnegación y la empatía.

En definitiva, la violencia se aprende y se aprende a fondo. Estudios realizados muestran que antes de cumplir catorce años, los niños presencian a la semana 670 homicidios, 420 tiroteos, 8 suicidios y 20 torturas en la televisión; unos 100.000 mutilaciones, apuñalamientos y matanzas al año.

¿Cabe imaginar mejor abono para la plantación de la violencia? Entre la necesaria denuncia pública y el regodeo morboso, hay una barrera que hemos sobrepasado con creces. ¿Somos de verdad inocentes en esta fascinación por lo violento? ¿Sabemos cortar a tiempo palabras, actitudes, comportamientos ante los hijos?

Hay que aprender a decir ‘¿basta!’; sólo en nuestras manos está la esperanza para neutralizar las fuerzas desestabilizadoras, alimentando una cultura que fomente el crecimiento y desarrollo saludable de los niños; que impulse la igualdad entre los sexos y promueva la dignidad de la persona y el valor de la vida; que busque construir una convivencia más justa, generosa, participativa, ejemplarizante y esperanzadora.

Publicado en Ideal el 25/11/2008

La mayor de las deudas

Miércoles, 1 Octubre 2008 por conotramirada
Un antiguo profesor de geologia en una explicación a un grupo de mayores

Un antiguo profesor de geología en una explicación a un grupo de mayores

HOY es el día del mayor. De todos los recuerdos de nuestra infancia, los más hermosos y vívidos están relacionados con nuestros padres y abuelos.

Son esas personas con cabello blanco o sin cabello, de «paso lento de ahora que corrieron tanto por la vida», como dice la canción.

Las personas que hoy tienen setenta, ochenta, noventa o más años han compartido la vivencia de un destino ominoso: pertenecen a esa generación a la que la vida les regaló una guerra infame, la peor de las guerras, la guerra entre hermanos.

La generación de nuestros mayores conoció las miserias de una cruel posguerra. Nuestros mayores de hoy han sabido lo que es el hambre, la escasez, las cartillas de racionamiento, han sabido, sobre todo, lo que es el miedo.

Pero esos mismos Mayores, con mayúscula, nos han brindado a la postre lo que somos hoy día, acreedores del disfrute de un Estado del Bienestar.

Disfrutamos de todo aquello de lo que nuestros padres y abuelos carecieron, tenemos por tanto para con ellos una deuda, una ‘deuda de amor’.

Es de bien nacidos, recordar en el ‘Día del mayor’ que podemos y debemos corresponder.

Y podemos corresponder desde lo pequeño hasta lo más grande: cuando escuchamos con paciencia y detenemos nuestras ajetreadas vidas para acompañarles, cuando somos comprensivos con nuestros mayores, estamos pagando una importantísima deuda.

Cuando contribuimos a mitigar la lacra de la soledad a la que la urgencia de nuestros innumerables quehaceres les tiene postergados, estamos retribuyendo una deuda de amor.

Institucionalmente también estamos saldando esa deuda con la atención a las personas dependientes, es decir, el treinta y dos por ciento de nuestros mayores.

La conocida como Ley de la Dependencia, es una forma de institucionalizar la dignidad que se merecen todos nuestros mayores, entre otras cosas, porque ellos nos cuidaron, mimaron y alimentaron cuando éramos niños.

Por eso la dependencia no puede ser jamás una herramienta de confrontación, jamás.

La dignidad que esta ley reconoce y eleva a rango de derecho subjetivo, la dignidad y el amor no admiten más sentimientos que la colaboración sincera por quienes se merecen lo mejor porque brindaron lo mejor de sí.

Cualquier otra lectura, otra interpretación sería faltar al respeto debido a nuestros mayores.

Los mayores de 65 o más años son un grupo de edad que está creciendo en la pirámide de población o distribución por edades en la estructura poblacional; la baja tasa de natalidad y la mejora de la calidad y de la esperanza de vida son las causas principales de este hecho.

Para los países como el nuestro en los que las personas mayores gozan de un mejor estándar, están siendo una especial preocupación para el Estado y tienen acceso a mejores pensiones, garantías de salud y otros nuevos derechos y debemos convencernos que la edad no es motivo para dejar una actividad, de voluntariado, de autoayuda, de asesoría, actividades que llenen de plenitud y que les permitan sentirse útiles, actividades donde se estimule la experiencia, la capacidad y la creatividad, algo que tienen en abundancia.

Porque son ricos en vivencias para pintar un futuro mejor. Porque son sabios y se han forjado en la escuela de la vida.

Por eso, en el ‘Día del mayor’, el mayor de los respetos por quienes lo dieron todo. En este día, hemos de saldar todos una deuda, la mayor de las deudas, una deuda de amor.

Publicado en Ideal 1/10/2008

Día del cooperante, no es un día más

Domingo, 7 Septiembre 2008 por conotramirada
Vacunación

La celebración del Día del Cooperante, mañana 8 de septiembre, pretende acercar y dar a conocer el trabajo que desarrollan en distintos países del mundo, miles de personas que dejan lo mejor de sí mismas para paliar las enormes desigualdades e injusticias del mundo en el que vivimos. Pretende también promover la solidaridad de los ciudadanos y, sobre todo, el reconocimiento a este colectivo.

En los Ayuntamientos celebraremos actos para dar visibilidad a la labor de los 1.400 cooperantes españoles que trabajan en unos 60 países del mundo. La celebración de los “día de”, son una necesidad cuya existencia está condicionada a la toma de conciencia de problemáticas poco visibles. Lo ideal sería que no hicieran falta porque todas y todos fuésemos un poco más solidarios, más comprometidos, más implicados y menos adormecidos por el opio de la rutina.

Estos días son necesarios para visibilizar la labor de estas excepcionales personas sobre el terreno.
Y es que la lucha contra la pobreza es una responsabilidad de todos los gobiernos, pero también un compromiso de toda la sociedad, afirma la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín.

Creo firmemente que obras son amores y en este sentido es el gobierno Zapatero el que más actuaciones prácticas ha realizado en materia de cooperación hasta conseguir que España se haya convertido en sólo cuatro años en el segundo país del mundo que más recursos destina a la lucha contra el hambre y la pobreza.

Obras son amores:

  • El Estatuto del Cooperante, aprobado recientemente, es el principio de una etapa para luchar por más derechos y por un mejor reconocimiento de la sociedad.
  • La creación de un registro del cooperante.
  • La aprobación de indemnizaciones para los fallecidos en países en conflicto.
  • La mejora de la línea sanitaria con la puesta en marcha de un seguro colectivo.
  • Estos últimos cuatro años España ha prestado asistencia humanitaria a más de diez millones de personas en el mundo, ha vacunado a un millón de menores y ha formalizado la condonación de un 60% más de deuda que en todos los años anteriores.

Pero a mí me parece que lo más importante es que al igual que en el resto de políticas sociales, se ha incluido un matiz muy hermoso y cargado de dignidad: La cooperación internacional se despoja de las reminiscencias caritativas y más o menos generosas, para entrar en un estatus de dignidad, en que todas las personas tienen los mismos derechos, nazcan donde nazcan.

Y acabo con unas palabras que nos llenan de ilusión y esperanza, de nuestra vicepresidenta Fernández de la Vega: “Vamos a hacer historia, vamos a destinar el 0,7% del PIB a cooperación, vamos a crear una nueva Ley de Cooperación Internacional y a desarrollar plenamente el Estatuto del Cooperante”.

Se está luchando por “situar a España en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU”, ya que somos el segundo país del mundo que más recursos destina a la lucha contra el hambre y la pobreza.

No es un día más, es un día especial. Desde mi blog, quiero darle el valor que merece a una realidad poco visible pero muy cercana en la lejanía de nuestros hogares.

Pequeño homenaje a Federico

Miércoles, 20 Agosto 2008 por conotramirada

Este mes de agosto, se cumplen setenta y dos años del asesinato de quien, junto a Machado, fue el mejor poeta español del siglo XX.

Nadie ha pintado la sangre como Federico. Parece que presintiera su triste final. Y que tremenda agonía: Tú, Federico, que volviste a Granada, tu tierra natal, creyendo estar más seguro; tú, Federico que padeciste tres días antes de tu muerte, la indecisión de tu asesinato (ya eras una figura internacional, eras un muerto controvertido).

Mira, Federico, tu obra te delata: Tu loco amor a la vida, tu apetencia de muerte, tu triste alegría y la profunda elegancia de tu talentto. ¡Mira, Federico, dónde fue todo!

Los que te amamos desde que éramos niños, te recordamos como sin duda tú eras: Contradictorio, alegre, desgarrado, tremendo, sencillo, y siempre, siempre, genial. Dinos, Federico, en quién pensabas cuando compusiste este poema. Dinos si en tu corazón de niño quisiste buscar cobijo en los brazos maternales de la memoria.

¡Ay, Federico, si no estuvieras tan amordazado! Pero ya te escuchamos:

GACELA DE LA MUERTE OSCURA
“QUIERO dormir el sueño de las manzanas, alejarme del tumulto de los cementerios.
Quiero dormir el sueño de aquel niño
que quería cortarse el corazón en alta mar.
No quiero que me repitan que los muertos no pierden sangre
que la boca podrida sigue pidiendo agua.
No quiero enterarme de los martirios que da la hierba, ni de la luna con boca de serpiente
que trabaja antes del amanecer.
Quiero dormir un rato,
un rato, un minuto, un siglo;
pero que todos sepan que no he muerto; que hay un establo de oro en mis labios; que soy el pequeño amigo del viento Oeste; que soy la sombra inmensa de mis lágrimas.
Cúbreme por la aurora con un velo, porque me arrojará puñados de hormigas, y moja con agua dura mis zapatos para que resbale la pinza de su alacrán.

Porque quiero dormir el sueño de las manzanas para aprender un llanto que me limpie de tierra; porque quiero vivir con aquel niño oscuro que quería cortarse
el corazón en alta mar”.

Concluyo este homenaje con un fragmento de una de sus más conocidas y acabadas composiciones. La elegía a la muerte de Ignacio Sánchez Megías. Federico, qué apropiado, qué preciso para quien tanto sentía.

“No te conoce el toro ni la higuera, ni caballos ni hormigas de tu casa. No te conoce el niño ni la tarde porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra, ni el raso negro donde te destrozas. No te conoce tu recuerdo mudo porque te has muerto para siempre.

El otoño vendrá con caracolas, uva de niebla y montes agrupados, pero nadie querrá mirar tus ojos porque te has muerto para siempre.

Porque te has muerto para siempre, como todos los muertos de la Tierra, como todos los muertos que se olvidan en un montón de perros apagados.

No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.

Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.

La madurez insigne de tu conocimiento.

Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca.

La tristeza que tuvo tu valiente alegría.

Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace, un andaluz tan claro, tan rico de aventura. Yo canto su elegancia con palabras que gimen y recuerdo una brisa triste por los olivos.

¿Cómo lee una persona ciega?

Lunes, 7 Julio 2008 por conotramirada

Una de mis aficiones (pasiones) más intensas, es la lectura. La lectura nos permite vivir otras vidas, habitar otros mundos, viajar sin movernos de casa, enriquecernos por dentro.

Muchos amigos me han preguntado tras mi último post, cómo una persona ciega puede leer un libro o un documento. Como es una pregunta que me han formulado “cienes y cienes de veces”, voy a responder: Bien, todo esto es posible gracias a la TIFLOTECNOLOGÍA, la palabreja que ya avisé en la presentación de este blog que aparecería abundantemente.

El prefijo “tiflo” deriva del griego, se utiliza para todo lo relacionado con la ceguera. La Tiflotecnología es la tecnología que permite a las personas ciegas o deficientes visuales, acceder a la información tanto escrita como leída. Se trata de sistemas que mediante voz, ampliación o Braille, nos lee lo que en cada momento va apareciendo en pantalla, y de esta forma podemos utilizar cualquiera de los porgramas informáticos estándar.

¿Quién se hubiera imaginado hace tan sólo unos años que una persona ciega, sin ayuda de nadie, podría leer un libro de forma autónoma con un escáner, acceder al inmenso mundo de contenidos que nos ofrece Internet, o podría utilizar un teléfono que «habla los menús» o, sencillamente, podría crear y mantener su blog personal?

No hace tantos años, esto era una fantasía, algo propio de películas de ciencia-ficción. Yo recuerdo mi época de estudiante. Y vista desde el presente, parece toda una hazaña. Imaginaros el escenario, por ejemplo un examen de latín o de derecho civil: Doce o catorce tomos en braille de código civil o diccionario (cada tomo pesa en torno a kilo y medio), ahí me veis, yo tan chica detrás de unos dieciocho kilos de librotes (para que digan que el saber no ocupa lugar). Añadimos una máquina de escribir en braille que pesa cinco kilos para escribir el examen en braille. A esto le sumamos una máquina Hispano-Olivetti para su transcripción en tinta y su posterior corrección por el profesor: ¡Eso era una mudanza! Esto era tener más moral que el alcoyano. ¡Quién me hubiera dicho que ahora tendría todo esto en un pequeño portátil que pesa menos de un kilo! No lo habría creído.

Otra odisea era, por ejemplo, buscar un artículo en el código civil: entre doce tomos, ¿cómo adivinar dónde se encontraba el art. 632? Ahora con una simple pulsación de teclas, se localiza el artículo deseado en segundos.

Como podéis observar, la Tiflotecnología ha supuesto una auténtica revolución en la vida de las personas ciegas y deficientes visuales que hasta no hace mucho tiempo, lo hemos pasado muy, muy mal para estudiar. Hoy día la Tiflotecnología nos permite “disfrutar” libremente de la lectura, adquirir información sobre ocio, compra de entradas… controlar nuestras cuentas bancarias o, con toda autonomía, realizar y gestionar este blog que tienes delante y, todo ello sin ver.

Las nuevas tecnologías, las tecnologías modernas, son esenciales para todas las personas en general. Pero para las personas ciegas y deficientes visuales tienen un significado importantísimo.

El desarrollo tecnológico nos permite la realización de algunas actividades de nuestra vida diaria, de la vida diaria de cualquier persona, de una forma más independiente y autónoma, ya sea con el uso de herramientas estándares o bien a través de la utilización de tecnologías específicas. En otra ocasión os hablaré del concepto de accesibilidad universal y diseño para todos, valga esto como avanzadilla.
Los nuevos sistemas informáticos deben estar «diseñados para todos. uanto más capaces seamos de adaptar herramientas estándar para nuestro uso, mayor será la autonomía de todas las personas.

Y esa palabra, “autonomía”, es otro concepto que encontraréis con frecuencia en mi blog: Para una persona cuya vida es de por sí bastante compleja, la autonomía personal es lo más parecido a la “libertad” que existe: libertad de decidir por ti mismo, libertad de hacer o no hacer; en suma, la libertad de tomar tus propias opciones sobre tu propia vida. Quienes hemos carecido durante bastantes años de esa “libertad”, nos emociona hablar de la Tiflotecnología. Sí, ya veis que es posible emocionarse ante un ordenador, resulta romántico, no?

En este aspecto, el trabajo que viene realizando la ONCE en el campo de la investigación y el desarrollo de herramientas específicas, asesorando y convenciendo a fabricantes y operadores de elementos estándares para que se fabrique y se diseñe para todos, y poniendo al alcance de quienes lo precisan las herramientas existentes en el mundo que puedan minimizar el impacto de nuestra discapacidad, es y seguirá siendo vital para no quedarnos atrás en la carrera tecnológica.

Pensar en la accesibilidad cuando estamos programando una página o diseñando un blog, es también contribuir a que el cibermundo sea un lugar más justo.

El reformador de la lengua castellana

Domingo, 29 Junio 2008 por conotramirada

Este domingo relajado tras una semana infernal y frenética, vuelvo a mi cuaderno de bitácora para poner una sonrisa en mi sreflexiones más serias.

Con ello desnudo una de mis facetas más personales: mi sentido del humor y el aprecio de la ironía como medio de supervivencia.

Y e sque el sentido del humor, nos ayuda a defendernos de la enorme pesadumbre de la rutina y me permite discernir, como Kundera, la imperceptible levedad del ser.

Pero no, no, no. Será en realidad que lo que me ocurre como decía mi alterego Mafalda es que: “Comienza tu día con una sonrisa y verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo”.

Y ahí me sale la vena provocadora y la vena poética por la que, de antemano, pido disculpas. Ya que en estos versillos de autor desconocido, me he permitido improvisar algunos versos de mi humildísima cosecha.

Señoras y Señores: Un servidor,
Pedro Pérez Baticola,
cual Academia Española,
limpia, fija y da esplendor;
pero yo lo hago mejor
y no son ganas de hablar,
pues les voy a demostrar
que es preciso meter mano
al idioma castellano,
donde hay mucho, que arreglar.
¿Me pueden decir por qué,
en tamaño y en esencia,
hay esa gran diferencia
entre un buque y un buqué?
¿Por el acento? Pues yo,
por esa insignificancia,
no comprendo la distancia
de presidio a presidió,
ni de tomas a Tomás,
ni de topo al que topó,
de paleto a paletó,
ni de colas a Colás.
¿A ustedes no les asombra
que diciendo chico y chica,
majo y maja, rico y rica,
no digamos hombre y hombra?
Y la frase tan oída
del marido y la mujer,
no debería de ser
el marido y la marida?
Por eso no encuentro mal,
si alguno me dice cuala,
como decimos Pascuala,
femenino de Pascual.
Por tanto no se sorprenda,
Cuando es una mujer miembro
De un órgano principal,
Que se le acabe llamando miembra.
¿Por qué llamamos tortero
al que fabrica una torta
y, al sastre que ternos corta,
no le llamamos ternero?
Como tampoco imagino,
ni el diccionario me explica,
¿por qué al que gorras fabrica
no se le llama gorrino.
Ved que las Josefas son
por Pepitas conocidas,
como si fueran salidas
de las tripas de un melón.
¿Por qué el de Cuenca no es cuenco,
bodo aquel que va de boda
y al que los árboles poda
no se le llama podenco?
Cometa está mal escrito,
y por eso no me peta;
¿hay en el cielo un cometa
que cometa algún delito?
¿Y habrá quien no conciba
que el llamarle firmamento
al cielo es un esperpento:
¿quién va a firmar allá arriba?
Pero ¿habrá alguna persona
que mantenga el mal criterio
de llamarle monasterio
donde no hay ninguna mona?
Y ¿no es tremenda gansada,
en el teatro que sea,
el denominar platea
a lo que no platea nada?
Si el que bebe es bebedor
y el sitio el bebedero,
hay que llamar comedero
a lo que hoy es comedor:
comedor será quien coma
como es bebedor quien bebe.
Y de este modo se debe
modificar el idioma.
Si le llamamos mirón
al que está mirando mucho,
cuando mucho ladre un chucho,
hay que llamarle ladrón,
porque la sílaba “on”,
indica aumento, y extraño,
que a un ramo de gran tamaño
no se le llame ramón.
Y por la misma razón,
si los que estáis escuchando,
un gran rato estáis pensando,
estáis pensando un ratón.
Ya basta para quedar
convencido el más profano,
que el idioma castellano
tiene mucho que arreglar.

“MALAGASY GOSPEL”

Domingo, 22 Junio 2008 por conotramirada

Cartel del coro Malagasy Gospel

Una coral de niños y niñas ciegos y “extrabajadores” de las salinas de Madagascar, cantan por los derechos universales de la infancia. En GRANADA estarán del 24 al 29 de junio.

En mayo del 2007, desde la ONG malgache Bel Avenir y a propuesta de una emprendedora social de ASHOKA España, la asociación “agua de coco”, realizó visitas exploratorias por el sur de Madagascar en busca de personas con discapacidad. Descubrieron diez instituciones que atendían a estas personas y, entre ellas, les impresionó un pequeño centro que apenas cubría las necesidades más básicas, de higiene y alimentación, de algo más de 30 niños y niñas con discapacidad visual que allí vivían.

Pero la sorpresa mayor fue a la despedida. Nos cuentan los miembros de esta extraordinaria ong: quisieron agasajarnos con una canción. La emoción recorrió nuestro cuerpo al escuchar sus voces interpretando un tema de gospel que nos sobrecogió por su extraordinaria belleza,… ¿cómo tanto talento estaba recluido y al margen de su propio entorno?

Por aquel entonces, Bel Avenir se encontraba desarrollando, entre otros, un proyecto musical con los niños ex trabajadores de las Salinas en Toulear; era una oportunidad única de unir aficiones y capacidades e incluir a la población con discapacidad en la organización, que ya atendía a más de 30.000 niños y niñas malgaches. Desde entonces, las puertas del centro específico se abrieron todas las semanas para dejar salir el talento y visibilizar a un grupo de personas con extraordinarias capacidades para el disfrute de todos. Surgía así, una coral magnífica que hoy,un año después, presentamos en España; el grupo Malagasy Gospel, una experiencia cultural, inclusiva y transmisora de la riqueza de la inclusión y del poder que posee una visión hacia las capacidades de las personas por encima de cualquier otra condición.

ACTUACIONES EN GRANADA

Día 25 de junio (miércoles) – Lugar: Parque de las Ciencias – Hora: 19:30
Día 26 de Junio (jueves) – Lugar: Basílica de San Juan de Dios – Hora: 21:00

Lugares: Almería, Granada, Madrid y Valencia.

Página web de la asociación Agua de Coco: www.aguadecoco.org

La miembra, el miembro y los membrillos

Viernes, 20 Junio 2008 por conotramirada

La miembra, el miembro y los membrillos
Lenguaje y discriminación sexual

Recientemente, la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, compareció ante la Comisión de Igualdad del Congreso para exponer las líneas políticas generales de su departamento. En esa comparecencia propuso una gran batería de medidas concretas sobre violencia de género, empleo, corresponsabilidad y conciliación. Sin embargo los medios eligieron hablar primero de un teléfono ‘para canalizar la agresividad de los maltratadores’ pero que no fueron pronunciadas por la Ministra y, después, sobre la pertinencia del uso de la palabra miembras.

No es inocente esta prioridad informativa. Ya sabemos que la palabra “miembra” es una incorrección. No figura en el Diccionario de la Real Academia Española, que fija la norma; hasta ahí estamos de acuerdo. Lo que sorprende es que mentes tan afamadas e intermitentemente lúcidas en mi opinión como Javier Marías, Fernando Savater y Juan Manuel de Prada, afirmen que proferirla es una “estupidez”, una “sandez” y una muestra de “feminismo salvaje”. Eso sí que es una actitud desmesurada y fuera de lugar.

Pocas veces un error gramatical, intencional o no, provocó tales tumultos en contra. Es curioso que palabras como guay o chiquitear no tuvieron tanta dificultad para ser incorporadas al diccionario. Parece evidente que en esta desproporcionada reacción subyace una cuestión inquietante de fondo. “El lenguaje es machista porque la sociedad ha sido así; -y la sociedad seguirá siendo machista mientras lo sea el lenguaje», afirmó Alvaro García Meseguer, profesor de Investigación del CSIC durante una conferencia.

Comenzó clasificando los problemas de discriminación de la mujer en dos grupos, los que se originan a niveles conscientes y los que se originan a niveles subconscientes. “Estos últimos -señaló- son los más graves y los auténticos responsables de que las mentalidades, sentimientos y actitudes sean machistas.

En ellos juega un papel fundamental el lenguaje, que induce en lo más profundo de la personalidad de cada hablante una forma sexista de captar la realidad. La cuestión es la relación entre lenguaje y discriminación sexual. García Meseguer explicó sus interesantes estudios de sexismo comparado en diferentes idiomas, y las ordena en la misma secuencia en que las sociedades discriminan a la mujer: desde un 1 % del finlandés hasta un 90 % del árabe; pasando por el sueco (un 8 %), inglés (15 %), francés (40 %) italiano (75 %) y castellano (80 %). ¡Ahí queda eso!

El feminismo y la gramática española están reñidas. Viene de antiguo. “El lenguaje está creado por el hombre, para el hombre y tiene como objeto el lenguaje del hombre”, sostiene la filóloga Pilar Careaga.

Las mujeres se quejan de que no existen si no son nombradas, o que sólo figuran de forma peyorativa en un sistema lingüístico creado en sucesivas etapas de la historia en las que lo femenino no pintaba nada. La lucha por la igualdad es tan reciente como que las españolas lograron el derecho a votar en 1931, mientras que los varones lo obtuvieron por vez primera en 1890.

Sin embargo, lo significativo no es el titular casi unánime que los medios han elegido para resumir las medidas políticas del Ministerio de Igualdad, lo verdaderamente relevante es lo que se esconde tras esa sesgada elección de los titulares.

Es decir, esta elección intencional y nada inocente, esconde un mensaje subliminal: El mensaje oculto es la dificultad que tiene un sector de la sociedad, para aceptar que esa estructura social que obstaculiza el acceso de las mujeres a los recursos y al poder, ese “techo de cristal” ha comenzado a resquebrajarse.

Lo que se ha cuestionado, en realidad, no ha sido esa medida política que propuso la ministra de Igualdad ni tampoco el uso del término miembras. Lo que se ha puesto en clara evidencia han sido las resistencias que suscita cualquier proyecto político que incorpora la igualdad de género como uno de los elementos centrales de la agenda.

Y ahí es cuando se ha puesto el grito en el cielo y han salido a relucir los más subconscientes de los temores; porque en el fondo se percibe que la lucha por la igualdad, no tiene marcha atrás.

A pesar de la contundencia de los datos de discriminación, no es fácil. Tal y como ya sostuvo el filósofo cartesiano François Poullain de la Barre a finales del siglo XVII, es que los varones son juez y parte. ¿Cómo asumir propuestas políticas de igualdad cuando eso implica debilitar una parte de los privilegios domésticos y políticos de los varones?

Presentación

Miércoles, 18 Junio 2008 por conotramirada

Hay muchas formas de enfocar la vida; yo quiero acercarme a este blog con una mirada abierta y llena de matices, relieve y color: es mi mirada, la mirada de alguien que vive intensamente y quiere contar lo que ve y cómo lo ve.

Desde que perdí la vista a mis ocho años, he alcanzado una percepción y una perspectiva rica e intensa, difícil a veces y siempre enriquecedora. Desde niña he sabido lo que significa “ser” diferente: diferente no significa ser peor, tampoco significa ser mejor. En cualquier caso se aleja de lo “estándar”, lo regular, la medianía y, a veces, de la mediocridad.
En realidad, todos somos diferentes. Esa es la grandeza del ser humano y el reverso de la moneda de la igualdad.

Y esque como decía Stephen Hopkins: “somos iguales, porque somos diferentes”. ¡Qué aburrido sería el mundo si todos fuésemos idénticos!

Hay un pasaje del magnífico y más conocido cuento de Saint-Exupéry que me emociona siempre que lo leo (afortunadamente lo leo con auriculares para que no se me empañen las gafas), se trata del encuentro entre el Principito y el Zorro: Cuando el principito se lamenta porque añora a su rosa, el zorro le replica: “Lo esencial es invisible a los ojos, sólo vemos con el corazón”. Será por eso que besamos a la persona más querida con los ojos cerrados, será por eso que lo más pleno, lo más intenso, lo que nos conmueve profundamente lo vivimos cerrando los ojos para “verlo” mejor.

Desde otro punto de vista (por ejemplo el de los tiflólogos, atención a esta palabra que aparecerá con frecuencia en mi blog), sabemos que no se ve con la retina, sino con el cerebro que es el que procesa los estímulos visuales. La capacidad perceptiva del ser humano es enorme. El tacto y el oído, pero también el gusto, el olfato y la kinestesia, configuran en nuestra mente una visión de la realidad tan válida como cualquiera otra. Por eso la palabra ver, mirar, forman parte inevitable (no la quiero evitar) de mi lenguaje.

Podría ser que la carencia de un sentido tan rico en estímulos exteriores me haya convertido en una persona muy perceptiva hacia adentro (y no lo digo por mi estatura). Pero es cierto que, como la naturaleza es “compensatoria”, me ha podido dotar de “otro punto de vista”.

Es ese punto de vista el que os ofrezco en mi blog. Aquí, como en la vida de cualquier persona, encontraréis de todo. Pero las vivencias personales pergeñan una línea a seguir, unos gustos y unas prioridades vitales. Y mis prioridades y la mayor de mis pasiones es la lucha en pro de la justicia social, es eliminar, en la medida de mis fuerzas, los prejuicios y estereotipos que nos distancian y nos empobrecen, es poner de relieve que la “normalización” nos enriquece a todas las personas. Que si nos lo proponemos, somos capaces de arrancarnos el antifaz de ideas preconcebidas que arrastra nuestra educación. Y desde esta mirada limpia y sin prejuicios, todo tiene cabida.

Desde aquí, quiero hacer un guiño de gratitud a mi amigo Ignacio, sin cuya perseverancia es posible que este blog no “viera la luz”. Y a todos os invito a abrir bien los ojos y adentraros en mi blog, eso sí, con otra mirada.